| El colombiano Álvaro Uribe se consolidó en la
Presidencia con votaciones arrasadoras, en un
escenario de recuperación económica. Su gobierno
es el que más asistencia militar estadounidense
recibe, luego de Israel y Egipto. Con esa ayuda
logró mantener a las guerrillas alejadas de las
ciudades, redujo los secuestros. Logró
desmovilizar a buena parte del paramilitarismo
ultraderechista, comandado por capos del
narcotráfico. La percepción de seguridad atrajo
nuevas inversiones. Pero la guerra sigue, y la
pobreza alcanza a casi la mitad de la población.
Los campesinos huyen a las ciudades. El negocio
de la cocaína es el combustible de los
enfrentamiento. Y sus principales víctimas, la
población civil, los derechos humanos y la
verdad. Lea la cobertura especial de IPS. |