| CIUDAD HO CHI MINH,
8 nov (IPS) Seis niños de Vietnam murieron y otros cinco
resultaron heridos la semana pasada debido al estallido de explosivos
estadounidenses, legado de una guerra que terminó en
1975 pero aún mata o mutila a unas 180 personas por mes.
En la provincia de Khanh Hoa, unos 300 kilómetros
de la capital, seis niños murieron y otros dos resultaron
heridos mientras intentaban desactivar una granada para venderla
como chatarra.
Otra explosión causó heridas a tres niños
entre cinco y diez años, que jugaban con un proyectil
en un terreno de la meridional provincia de Dong Nai donde
hubo una base estadounidense.
"Muchos niños que nacieron después del
fin de la guerra no saben que puede haber explosivos sin estallar
cerca de sus hogares o sus escuelas", dijo a IPS Nguyen
Duc Hoan, de la gubernamental Oficina de Investigación
de Consecuencias de la Guerra.
La detonación de esos explosivos, entre ellos bombas
de racimo, proyectiles, minas y municiones, mata o mutila
en promedio a 180 personas por mes, según un informe
de la organización no gubernamental (ONG) británica
Adopte un Campo Minado (AAM por sus siglas en inglés),
dado a conocer el jueves.
Durante la Guerra de Vietnam, que comenzó en 1960,
Washington apoyó a Vietnam del Sur contra el comunista
Vietnam del Norte, y las tropas estadounidenses emplearon
unos 15 millones de toneladas de bombas, minas y proyectiles.
AAM afirma que aún hay en Vietnam unos 3,5 millones
de explosivos estadounidenses no detonados.
Unos 4.000 habitantes de la central provincia de Quang Tri
murieron o resultaron mutiladas en los últimos 25 años
debido a accidentes con explosivos estadounidenses, segun
datos oficiales.
Esa provincia fue atravesada durante la guerra por la llamada
Línea McNamara (por el secretario de Defensa estadounidense
de la época), a lo largo de la cual las tropas de Washington
sembraron minas y bombas de tiempo, con la intención
de frenar el avance norvietnamita.
"Grandes áreas de terreno aún son peligrosas",
señaló Nguyen Cong Phan, vicepresidente de la
Comisión Popular de la ciudad de Cam Lo, una de las
más afectadas por la guerra en Quang Tri.
"Sólo desde febrero, se han desenterrado más
de 5.000 explosivos en 45 hectáreas de las aldeas de
Cam Chinh y Con Trung", explicó.
"Todos nuestros niños están en peligro.
Muchos creen que las piezas de artillería son juguetes",
dijo a IPS Hoang Van Thong, vicepresidente de la Comisión
para la Protección y el Cuidado de la Infancia de Quang
Tri.
Ho Dung, de 12 años de edad, cuidaba ganado cuando
descubrió un explosivo.
"Encontré un extraño objeto redondo de
superficie rugosa. Por curiosidad, le tiré una piedra
y estalló. Sentí humedad en los ojos y en un
brazo, y perdí el conocimiento", recordó.
Pero los accidentes no se deben sólo a la curiosidad
infantil.
Desde 1991, cuando el gobierno adoptó las primeras
medidas para avanzar hacia una economía de mercado,
el aumento de las transacciones entre particulares se acompaña
de significativa demanda de explosivos, que se emplean para
la pesca, y de chatarra.
Muchas personas, entre ellas niños, buscan artefactos
bélicos sin detonar y tratan de separar el componente
explosivo del resto, para vender ambas partes.
Pescadores de zonas costeras emplean cada año de 70
a 80 toneladas de explosivos, según el Ministerio de
Pesca.
"Muchos de los accidentes se deben a esas actividades",
afirmó Hoan.
La ONG humanitaria estadounidense Arboles de la Paz, dedicada
a la remoción de minas, instaló en Cam Lo un
centro de educación sobre los riesgos de los explosivos
no detonados, que ha sido visitado en los primeros nueve meses
de este año por unos 3.000 niños.
Esa organización, fundada en 1995 por la familia de
un joven piloto de helicóptero que murió en
la guerra, recibió una donación de 1,5 millones
de dólares de la estadounidense Fundación Freeman,
para supervisar un ambicioso proyecto de remoción de
minas y bombas en Cam Lo.
El gobierno de Estados Unidos anunció el año
pasado que incluiría a Vietnam su programa humanitario
de remoción de minas, y que brindaría al país
equipo para esa tarea por valor de 1,7 millones de dólares.
El costo de producir una mina terrestre es tres dólares,
y removerla puede costar hasta 3.000 dólares, según
una conferencia internacional sobre minas realizada en Camboya
el año pasado.
AAM y la ONG británica Grupo Asesor sobre Minas lanzaron
el jueves una campaña conjunta para la remoción
de minas en Vietnam, e instaron a individuos y compañías
a apoyar la tarea con dinero, equipo o tecnología,
en territorios que pueden elegir en el sitio de Internet http://www.landmines.org.uk.
"La remoción de minas es más que una tarea
humanitaria. También constituye una contribución
activa al desarrollo de la economía local", dijo
a IPS la directora de AAM, Alexandra Lagelee. (FIN/IPS/tra-eng/tdtl/ral/mp/dv/O1)
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