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NACIONES UNIDAS, 7 dic (IPS) Las nuevas leyes antiterroristas
de Estados Unidos, Canadá y Gran Bretaña pueden
tener "repercusiones negativas" para refugiados
y solicitantes de asilo inocentes, advirtió el Alto
Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
La agencia exhortó a los países miembros de
la Organización de las Naciones Unidas a sujetarse
a los tratados internacionales sobre refugiados, que no prevén
el refugio de terroristas ni los protegen del procesamiento
judicial.
"Por el contrario, esos instrumentos hacen posible y
necesaria la identificación de personas involucradas
en actividades terroristas, prevén su exclusión
del estatuto de refugiados y no los protegen de la justicia
ni de la expulsión", dijo el jueves un portavoz
de ACNUR.
Estados Unidos y Canadá firmaron el lunes un acuerdo
bilateral destinado a mantener a los terroristas y quienes
los apoyan fuera de ambos países, que comparten una
frontera de 6.400 kilómetros.
La mayoría de los solicitantes de asilo en Canadá
proceden de Sri Lanka, seguida por China, Pakistán,
Hungría, India y México.
La mayor parte de ellos llegan a través de Estados
Unidos o de Europa occidental y oriental.
Mientras, los solicitantes de asilo en Estados Unidos proceden
principalmente de China, Somalia, Haití, Indonesia,
México y El Salvador.
Según el nuevo acuerdo, los refugiados deberán
pedir asilo en el país de llegada en tránsito,
y no en el país que más les sirva.
En todo el mundo hay más de 21 millones de refugiados
y solicitantes de asilo, en su mayor parte procedentes de
países azotados por guerras.
Hasta ahora, las políticas de inmigración de
Canadá eran consideradas liberales, pero eso dio lugar
a acusaciones de que varios grupos terroristas encontraban
refugio en ese país norteamericano.
La ley contra el terrorismo aprobada por la cámara
baja del parlamento canadiense la semana pasada otorga a los
funcionarios de policía y de seguridad nuevas facultades
de vigilancia en las fronteras.
Ottawa también restringió sus políticas
de asilo y refugiados, y exigió a los extranjeros portar
en todo momento una tarjeta plástica de identificación.
Pese al acuerdo bilateral, Canadá se opuso a una propuesta
de Estados Unidos de integrar las políticas de asilo
de ambos países y establecer un "perímetro
de seguridad" en América del Norte.
"El concepto del perímetro no está bien
definido", arguyó el canciller canadiense John
Manley.
Las nuevas leyes podrían tener consecuencias negativas
si negaran acceso a los sistemas de asilo o no previeran salvaguardas
suficientes para evitar que los solicitantes sean expulsados
antes del debido estudio de sus solicitudes, advirtió
ACNUR.
Lo mejor es "tratar las solicitudes de asilo dentro
del marco legal definido internacionalmente, y al mismo tiempo
corregir las debilidades de los sistemas nacionales de asilo
que puedan ser explotadas por terroristas", opinó
la agencia.
Al adoptar nuevas medidas para combatir el terrorismo, los
gobiernos no deben cometer el error de ignorar las salvaguardas
incorporadas en la Convención sobre Refugiados de 1951
y otros instrumentos del derecho internacional, advirtió.
La Convención sobre Refugiados contiene las llamadas
"cláusulas de exclusión", que niegan
asilo a las personas que cometieron delitos graves.
Así mismo, el pacto permite a los estados miembros,
como último recurso, expulsar a aquellos individuos
que hayan recibido asilo o refugio si representan una auténtica
amenaza para la seguridad nacional.
Desde los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y
Washington, las autoridades estadounidenses detuvieron a más
de 1.200 personas, en su mayoría musulmanes y procedentes
de Medio Oriente, en el marco de la investigación de
los ataques terroristas.
La negativa de las autoridades a revelar la identidad de
muchos de los detenidos o a especificar las acusaciones contra
ellos constituye una violación de los derechos humanos
básicos, denunciaron organizaciones defensoras de los
derechos humanos.
En noviembre, el Congreso aprobó una ley que permite
a policías e investigadores interceptar diálogos
telefónicos, mensajes electrónicos y otras conversaciones
entre sospechosos de terrorismo. La nueva norma también
permite detener a inmigrantes sin cargos.
Estados Unidos también planea restringir los controles
de inmigración para impedir que potenciales terroristas
entren al país, y el presidente George W. Bush aprobó
un decreto que permite someter a extranjeros acusados de terrorismo
a juicios militares sumarios.
Además, Washington penalizará a aquellos estudiantes
extranjeros que permanezcan en Estados Unidos más allá
del plazo de sus visas.
Por su parte, Gran Bretaña aprobó normas que
permiten encarcelar a extranjeros sin audiencia judicial,
si la policía o funcionarios de seguridad los identifican
como potenciales terroristas.
Desde los años 70, sucesivos gobiernos británicos
han otorgado refugio a perseguidos políticos de Asia
y Medio Oriente. Ahora, la mayoría de esos refugiados
son llamados "terroristas" por algunos líderes
políticos de sus países de origen.
El presidente libio Muammar Gadaffi dijo en noviembre que
si el gobierno de Estados Unidos desea atacar a países
que otorgan refugio a terroristas, debería empezar
por Londres. (FIN/IPS/tra-en/td/aa/mlm/hd/01)
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