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DEOBAND, India, 10 dic (IPS) El movimiento Talibán,
fundamentalista islámico, se ha rendido en Afganistán,
pero su ideología sobrevive en escuelas religiosas
de India llamadas madrasas, donde tuvo su origen.
"El Islam trajo paz a un mundo caótico hace siglos,
cuando dio paso al respeto y la igualdad, y prevalecerá
de nuevo", dijo a IPS el clérigo Abdul Khaliq
Madrasi, de la madrasa Darul-Uloom (Casa de Conocimiento)
del pueblo de Deoband, en el septentrional estado de Uttar
Pradesh, a unos 150 kilómetros de Nueva Delhi.
Darul-Uloom es el centro de una red informal que cuenta con
unas 30.000 madrasas en el país, cuyos graduados se
dedican a predicar y a fundar nuevas escuelas en otros países,
entre ellos Arabia Saudita, Estados Unidos, Gran Bretaña
y Sudáfrica.
Madrasi, de 50 años de edad, confía en que
eso permitirá pronto diseminar por el mundo entero
el "talim" (conocimiento) de la filosofía
de la Escuela de Deoband, una rama fundamentalista del Islam
que jerarquiza los principios básicos del Corán
y los "hadith", o dichos de Mahoma.
"Todos los musulmanes se unirán para la eterna
defensa del Islam", aseveró, ante dos estudiantes
que escuchaban con atención y aprobación a su
locuaz maestro.
Los musulmanes viven para el más allá, mientras
la decadencia espiritual de los occidentales los lleva a existir
sólo para el presente, afirmó mientras permanecía
sentado con las piernas cruzadas sobre una alfombra de intrincado
diseño, en su austero estudio lleno de libros.
"El Islam necesita dedicados soldados como los integrantes
del Talibán (cuyo nombre significa estudiantes islámicos),
para defenderse contra el depravado Occidente, que se desnuda
en nombre del progreso y la modernidad", sostuvo.
La "ideología purista" del Talibán
coincide con la Escuela de Deoband, la cual se extenderá
sobre el mundo como un bálsamo de consuelo, enfatizó.
Grupos militantes pakistaníes, afganos y cachemiros
proclaman desde hace décadas que su "fuente de
energía espiritual" es la Escuela de Deoband,
fundada en India por el clérigo Mohammad Qasim Nanautvi
en 1866, nueve años después de la primera insurrección
en el país contra la dominación colonial británica.
Nanautvi, horrorizado cuando los británicos ejecutaron
a cientos de "ulama" (académicos islámicos)
por participar en esa insurreción, renegó de
los valores occidentales, optó por el tradicionalismo
y fundó en Deoband la primera "madrasa política",
inspirado según dijo por un sueño.
Darul-Uloom, rodeada por un alto muro, está en uno
de los extremos de Deoband, una localidad pobre cuya hacinada
población se dedica en su mayor parte a la agricultura.
Las residencias de unos 3.300 estudiantes se extienden en
forma desordenada en 40 hectáreas, en la cuales se
desarrollan intensas actividades para demoler viejos alojamientos
y edificar nuevos, mientras se construye una impresionante
mezquita que podrá albergar a más de 30.000
personas.
Dos pequeñas y antiguas mezquitas están en
actividad, y sólo permanecen en pie tres de las construcciones
originales de ladrillos rojos del complejo, con minaretes
y grandes arcadas: la biblioteca y los edificios destinados
a viviendas de profesores y de estudiantes avanzados.
El sonido predominante es el murmullo de la multitud de estudiantes
que se balancean con lentitud mientras memorizan el contenido
de gruesos libros, sentados sobre la tierra.
La extrema exigencia de los cursos, que duran por lo menos
ocho años, ha determinado que muchos alumnos no tomaran
vacaciones en el mes sagrado musulmán del Ramadán,
y permanecieran en la madrasa para preparar sus exámenes
de fines de diciembre.
Muchos ingresan a la madrasa a los cinco años de edad
y permanecen en ella durante 20 años.
Los estudiantes, seleccionados mediante una rigurosa prueba
de admisión, llevan barba y visten los tradicionales
pantalones blancos y amplios "shalwar", camisas
cuyos faldones les cubren las rodillas y gorras almidonadas.
Los cursos se dictan en árabe, farsi y urdu, según
programas de estudio que no han cambiado en 135 años,
cuyo centro es la memorización del Corán y un
código de conducta en extremo austera, y que también
incluye algo de matemáticas y de lógica clásica
griega.
"El Corán dicta por completo la forma en que
vivimos y nos comportamos", aseguró Madrasi.
Unos pocos alumnos encuentran tiempo para practicar una forma
rudimentaria de cricket, que juegan con una pelota de tenis,
una maza casera y pilas de ladrillos. La "namaz"
(plegaria) se reza cinco veces por día, y está
prohibidos los diarios y la televisión.
Darul-Uloom es la segunda madrasa del mundo en cantidad de
estudiantes, pero establece los programas de la Universidad
Al Azhar de El Cairo, que tiene más alumnos.
Desde hace años, estudiantes de Al Azhar han sido
enviados a Deoband para realizar cursos avanzados, en especial
relacionados con los "fatwa" (edictos religiosos).
Darul-Uloom emitió uno de esos edictos contra los
musulmanes que usen productos occidentales, tras el comienzo
el 7 de octubre de la ofensiva militar lanzada por Estados
Unidos y sus aliados contra el Talibán.
Esa campaña fue lanzada porque el Talibán se
negó a entregar al saudita Osama bin Laden, a quien
el gobierno estadounidense considera responsable de los ataques
terroristas del 11 de septiembre en Nueva York y Washington.
"El Talibán llevó la paz a Afganistán
y adoptó las medidas correctas para proteger al Islam
de los ataques de cristianos y judíos", afirmó
Madrasi en relación con el periodo en el cual ese movimiento
controló la mayor parte del territorio afgano, de 1996
hasta la semana pasada.
El clérigo y decenas de miles de egresados de Darul
Uloom están convencidos de que los atentados del 11
de septiembre fueron realizados por el propio gobierno estadounidense,
con cooperación israelí, para contar con un
pretexto que les permitiera atacar al mundo musulmán.
Madrasi sostiene que es justo librar una "guerra santa"
como "defensa táctica" contra el "pérfido"
Occidente.
También aprueba las medidas adoptadas por el Talibán
en Afganistán, incluyendo la prohibición de
que las mujeres salieran de sus casas sin compañía
de sus esposos o parientes, la obligatoriedad de que los hombres
usaran barba y la proscripción de muy diversas formas
de entretenimiento. (FIN/IPS/tra- eng/rb/rdr/js/mp/cr ip/01)
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