|
NUEVA DELHI, 11 dic (IPS) Legisladores de India opusieron
resistencia física este martes a la introducción
en el parlamento de un proyecto de ley antiterrorista en respuesta
a los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y Washington.
Miembros del partido del Congreso, el partido regional Samajwadi
(socialista), el Rashtriya Janata Dal (Partido Nacional del
Pueblo) y partidos comunistas, todos opositores, obligaron
a postergar la introducción de la propuesta legislativa
en la cámara baja o Lok Sabha.
Así mismo, distribuyeron copias de la Ordenanza para
la Prevención del Terrorismo, una de cuyas versiones
promulgará el gobierno, y en la que se basa el proyecto
de ley.
En la nueva versión del proyecto, el gobierno intentó
complacer a la opinión popular eliminando una cláusula
que obligaba a los periodistas a pasar a las autoridades información
que pudiera ayudar a prevenir actividades terroristas.
El gobierno sólo intenta cumplir la resolución
de las Naciones Unidas que exige a los países miembros
aprobar leyes contra el terrorismo, arguyó el portavoz
del gobernante Bharatiya Janata Party (BJP, Partido Nacionalista
Hindú) tras las postergación de la introducción
del proyecto para este miércoles.
Pero líderes opositores creen que las autoridades
tienen otros motivos y advirtieron que se opondrán
a la propuesta de ley.
"Hay muchas cláusulas violatorias de los derechos
humanos y el Estado de derecho. Esta ordenanza coloca la carga
de la prueba de la inocencia sobre el propio acusado",
afirmó Pranab Mujerjee, un líder veterano del
partido del Congreso.
D. Raja, secretario del Partido Comunista de India, advirtió
que "es muy posible que la nueva ley dé lugar
a abusos, en especial cuando no se hace nada por reformar
la policía y la justicia".
"Nos oponemos totalmente a la nueva ley. No fuimos consultados
antes de su redacción", declaró Sonia Gandhi,
líder del partido del Congreso.
Todos esos partidos son seculares y defienden los derechos
de las minorías, en particular de la gran comunidad
musulmana, a la que no consideran segura bajo el gobierno
del hinduista BJP.
Mulayam Singh Yadav, líder del Partido Samajwadi y
ex ministro jefe del norteño estado de Uttar Pradesh,
aseguró que el proyecto tiene por finalidad amedrentar
a los opositores del gobierno en ese estado, que a comienzos
del año próximo celebrará elecciones.
En Uttar Pradesh, gobernado actualmente por el BJP, se encuentra
la ciudad de Ayodhya, donde fundamentalistas hindúes
demolieron en 1992 una mezquita medieval, generando enfrentamientos
sectarios que dejaron miles de muertos.
Si bien el BJP y sus aliados de la gobernante Alianza Nacional
Democrática pueden lograr la aprobación del
proyecto en la Lok Sabha, la cámara alta o Rajya Sabha
está dominada por partidos opositores que lo rechazarán.
Arun Jaitley, ministro de Ley, arguyó que la nueva
norma es necesaria para que India pueda acabar con el terrorismo
en lugares como Cachemira, el único estado indio de
mayoría musulmana, donde hay una insurgencia separatista
respaldada por Pakistán.
"Este país ha pedido a otros que repriman el
terrorismo, y ahora nosotros debemos aprobar leyes similares
a las aprobadas en Estados Unidos y Gran Bretaña",
declaró.
El proyecto se concentra en la confiscación de bienes
y fondos de grupos terroristas, así como en su proscripción
e intercepción, pero los partidos opositores quieren
transformarlo en un tema político, sostuvo Jaitley.
El ministro opinó que los partidos de oposición
exageran las probabilidades de abuso de la ley y señaló
varias disposiciones destinadas a responsabilizar a los funcionarios
policiales por sus acciones.
La Ordenanza para la Prevención del Terrorismo establece
que aquellos policías "que ejerzan el poder con
corrupción o malicia, a sabiendas de que no existen
motivos razonables para proceder según la Ordenanza,
serán castigados con multa, prisión de hasta
dos años o ambas penas", recordó Jaitley.
El jurista Madhava Menon atribuyó la oposición
al proyecto a "la gran insatisfacción popular
con el manejo de los poderes de policía del Estado".
"Aun cuando varias comisiones designadas por sucesivos
gobiernos recomendaron reformas urgentes en la policía
y la justicia penal, todos los partidos políticos conspiraron
para mantener a la policía bajo su control, desmoralizándola
al punto de la irrelevancia", afirmó Menon.
"Ninguna persona sensata podría aceptar ahora
que se otorguen más y más poderes a esa policía,
mientras los políticos que la controlan pretenden usarla
con fines nefarios", concluyó el jurista. (FIN/IPS/tra-en/rdr/js/mlm/hd-ip/01)
|