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NUEVA YORK, 10 dic (IPS) La cobertura periodística
de la prensa y la televisión de Estados Unidos de la
guerra contra Afganistán afrontó duras críticas
durante el seminario "Noticias versus Propaganda: el
dilema de los custodios".
Provocó "enorme decepción" que la
cadena de televisión Cable News Network (CNN) decidiera,
a pedido de Washington, no difundir los mensajes en vídeo
de Osama bin Laden, acusado por Estados Unidos de los atentados
del 11 de septiembre, sostuvo Mathatha Tsedu, vicedirector
de noticias de la cadena South African Broadcasting Corporation
(SABC).
La fortaleza de CNN está en su capacidad para brindar
noticias internacionales en forma oportuna, sostuvo.
"Una guerra involucra a dos partes. Si el mundo puede
oír lo que el presidente (de Estados Unidos) George
W. Bush tiene que decir, ¿por qué no puede oír
a Bin Laden? ¿Y por qué los anuncios del Pentágono
(ministerio de Defensa) son considerados como hechos?",
se preguntó Tsedu.
Karen Curry, directora de la oficina de CNN en Nueva York,
replicó que la cadena hizo un muy buen trabajo al cubrir
en forma contextualizada la situación en Afganistán.
La cadena tenía un equipo en Afganistán (antes
del 7 de octubre, cuando comenzaron los bombardeos de Estados
Unidos y Gran Bretaña) y nunca perdió contacto
con el país, informando sobre las cuestiones sociales
y políticas lo mejor que pudo, se defendió Curry.
El presidente de CNN, Walter Isaacson, envió en noviembre
un memorandum a sus corresponsales en el exterior, urgiéndolos
a redoblar esfuerzos para "no dar la sensación
de que informamos sólo desde la perspectiva del Talibán",
el movimiento fundamentalista islámico que controló
Afganistán desde 1996 hasta el mes pasado.
Las imágenes de la devastación de la población
civil en las ciudades afganas deben "equilibrarse",
recordando que el régimen Talibán protege a
terroristas asesinos, sostuvo Isaacson.
La prensa aún debe cumplir un papel fundamental para
ayudar a modificar la concepción, generalizada entre
los ciudadanos comunes de Estados Unidos, de que cada musulmán
es un terrorista potencial, estimó el sudafricano Tsedu.
"No se trata de escribir un artículo. Esto requiere
una completa revisión de la forma en que los medios
cubren la información sobre pueblos y regiones",
afirmó.
Los periodistas y presentadores de noticias estadounidenses
se enfundan cada vez más en la bandera nacional, en
una pública exhibición de abierto patriotismo,
dijo Hafez al-Mirazi, director de la corresponsalía
en Washington de la cadena Al-Jazeera, de Qatar.
Al-Mirazi relató el caso de Geraldo Rivera, conductor
de debates televisados (talk shows), enviado a Afganistán
como corresponsal de guerra.
La semana pasada, Rivera admitió en público
que recorre el devastado país con una arma, que lleva
como autodefensa. Sin embargo, no dudaría en abrir
fuego contra Bin Laden si lo encontrara en "territorio
enemigo", agregó Rivera.
Con respecto a la información sobre el conflicto de
Medio Oriente, aunque muchas medios estadounidenses pueden
considerarse buenos, 90 por ciento ofrecen una versión
edulcorada de los hechos, claramente alineada con Israel,
sostuvo Steve Williams, editor jefe de la British Broadcasting
Corporation (BBC).
"Creo, por tanto, que el pueblo estadounidense está
mal informado. La BBC ofreció una perspectiva diferente
y recibimos una respuesta fantástica en Estados Unidos,
quizás porque la gente desde el principio vio la cuestión
de otro modo. Estamos lejos de ser perfectos, pero hemos sido
extraordinariamente directos", agregó.
Por otra parte, los ciudadanos estadounidenses que se oponen
a la guerra contra Afganistán son sistemáticamente
ignorados por los programas de debates.
En una de las raras ocasiones en que los pacifistas aparecieron
en la televisión, en el programa periodístico
Nightline, que se emite a todo el país, la teleaudiencia
recibió una advertencia previa.
"A varios de ustedes, a muchos, no les agradará
lo que van a escuchar esta noche. No están obligados
a presenciarlo. Pero si lo hacen, deberían saber que
el disenso adopta a veces formas extrañas", afirmó
Ted Koppel, conductor del programa.
Pese a las críticas, no aparecieron durante el seminario
soluciones claras a los viejos problemas de las coberturas
periodísticas, aunque los participantes disfrutaron
de varias anécdotas insólitas.
Algunas cadenas de televisión usaron tanto la expresión
"nuestros planes", que el público puede haber
tenido la errónea impresión de que los objetivos
afganos no eran bombardeados por las Fuerzas Armadas, sino
por las televisoras que habían desplegado sus propios
aviones de guerra, bromeó uno de los asistentes. (FIN/IPS/tra-eng/td/aa/dc/ic
ip/01)
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