| ISLAMABAD, 14 dic
(IPS) La presencia de científicos capaces de fabricar
armas nucleares, la extensa frontera con Afganistán y
las posiciones extremistas de los partidos islámicos
de Pakistán favorecen a terroristas que procuren obtener
armamento atómico, advirtieron expertos.
El gobierno de Pakistán mantiene detenidos desde hace
más de dos meses a dos científicos nucleares
retirados, que se habrían reunido en agosto con el
saudita Osama bin Laden, acusado por Estados Unidos de los
atentados del 11 de septiembre.
Islamabad es presionado por Washington para que profundice
las investigaciones sobre el personal que participó
en el desarrollo del arsenal nuclear nacional y sobre una
posible transferencia de tecnología armamentística,
aseguran informes de prensa.
Sultan Bashiruddin Mahmood y Chaudry Abdul Majeed, dos científicos
nucleares retirados, se reunieron en agosto con Bin Laden,
su lugarteniente egipcio Ayman Zawahiri y otros dos dirigentes
de la organización Al Qaeda (La Base), en Kabul, aseguró
esta semana el diario estadounidense The Washington Post,
citando fuentes de la inteligencia pakistaní.
Así mismo los organismos de seguridad detuvieron e
interrogaron a dos generales del ejército, dos oficiales
de la fuerza aérea y tres expertos nucleares, de los
cuales cuatro fueron puestos en libertad.
La mayoría están relacionados con Ummah Tameer-e-Nau
(Reconstrucción Islámica), una agencia de ayuda
creada por Mahmood luego de su retiro en 1999, con el fin
de llevar a cabo tareas de reconstrucción y desarrollo
en Afganistán.
Con este motivo, Mahmood y sus colegas visitaron ese país
en muchas ocasiones, donde conocieron a Bin Laden.
Durante los interrogatorios los científicos admitieron
que Bin Laden se había mostrado vivamente interesado
en las armas nucleares, químicas y biológicas
y que aseguró tener acceso a material radiactivo, adquirido
a través del extremista Movimiento Islámico
de Uzbekistán.
Dos integrantes de la organización pacifista internacional
Pugwash, ganadora del Premio Nobel de la Paz de 1995, visitaron
Pakistán la semana pasada para examinar la posibilidad
de que material radiactivo robado a Rusia haya sido utilizado
en Afganistán para desarrollar armas de destrucción
masiva.
"La posición de Pakistán es esencial en
el escenario posterior al 11 de septiembre, y existe mucha
preocupación por que armas atómicas caigan en
manos de grupos terroristas o que éstos intenten adquirirlas",
sostuvieron los físicos Paolo Cotta- Ramusino y Maurizio
Martellini, asesores del gobierno italiano.
"Aunque no se detectó contrabando de material
nuclear en Pakistán, y el gobierno asegura que el arsenal
se encuentra bajo estrecho control, preocupan la extensa frontera
con Afganistán, el respaldo de una parte de la población
a partidos radicales islámicos y la disponibilidad
de técnicos capaces de construir armas nucleares",
agregaron.
La cuestión nuclear no estuvo ajena a la visita del
director de la estadounidense Agencia Central de Inteligencia
(CIA), George Tenet, efectuada el mes pasado.
"No hay duda de la seguridad de las armas nucleares
de Pakistán. El temor de la comunidad internacional
es que el sector religioso (islámico) de Pakistán
procure acceder al armamento atómico", dijo a
IPS A. H. Nayyar, investigador del independiente Instituto
de Política para el Desarrollo Sustentable.
"La protección del material nuclear se vincula
con su cantidad. Cuanto mayor sea, hay más posibilidades
de que una pequeña parte sea robada, tal como ocurrió
en Rusia", sostuvo Nayyar.
"Tenemos un número limitado, aproximadamente
30 armas nucleares y entre 400 y 500 kilogramos de uranio
enriquecido. Robarlo es prácticamente imposible. Pero
el problema de Pakistán son los científicos
retirados, que abrazan ideologías extremistas",
opinó.
Unas 30.000 armas nucleares de diferente tipo están
en manos de varios países. Estados Unidos posee 15.000,
Rusia al menos 13.200, Francia cuenta con 482, China con 434,
Gran Bretaña con 200, Israel al menos con 100, e India
con más de 60.
"Según mi experiencia, es un error suponer que
la posesión de material radiactivo es sinónimo
de armas atómicas. A Pakistán le llevó
cuatro años obtener metales enriquecidos, varios años
más desarrollar el mecanismo de disparo y otros tantos
para contar con un sistema de lanzamiento", sostuvo Aslam
Beg, jefe del ejército entre 1988 y 1991 y presidente
de la organización no gubernamental Amigos.
El ministro de Asuntos Exteriores, Abdul Sattar, reveló
en noviembre que su gobierno aceptó la oferta de su
par de Estados Unidos, Colin Powell, para entrenar en seguridad
y protección de armas a los técnicos pakistaníes.
Si bien no hay evidencias de que Bin Laden o su red Al Qaeda
hayan adquirido o producido armas nucleares, algunos documentos
hallados en Afganistán se refieren en forma específica
a varios tipos de armamento de destrucción masiva,
sostuvo la semana pasada Kenton Keith, portavoz de la coalición
militar, encabezada por Estados Unidos, que lleva a cabo la
guerra contra Afganistán.
Sin embargo, "no se desprende con claridad de los documentos
cuál es el objetivode los terroristas", agrego
Keith.
La organización pacifista Pugwash advirtió
en reiteradas ocasiones sobre el peligro de grandes cantidades
de uranio enriquecido que se encuentran sin vigilancia adecuada
en las repúblicas ex soviéticas y en decenas
de otros países.
"Es mucho más fácil fabricar armas con
uranio enriquecido que con plutonio, por lo cual inclusive
grupos terroristas pequeños podrían acometer
la tarea", aseguró Pugwash.
"Gobiernos europeos y asiáticos deben sumarse
a Estados Unidos para ayudar a Rusia en el control y destrucción
de este material radiactivo (suficiente para construir 20.000
bombas nucleares) mediante fondos urgentes", agregó
la organización.
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