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BERLIN, 16 nov (IPS) El canciller (primer ministro) de Alemania,
Gerhard Schroeder, logró este viernes un estrecho voto
de confianza del parlamento, que lo autorizó a enviar
tropas a las áreas de combate en Afganistá n.
La propuesta gubernamental de destinar 3.900 efectivos a
las zonas de combate en territorio afgano recibió 336
votos a favor y 326 en contra en el Bundestag (cámara
de diputados).
Este voto de confianza, el cuarto que se produce en Alemania
desde el fin de la segunda guerra mundial, indica las dificultades
del país para dirigir su política exterior y
lidiar con la herencia de su papel en las dos guerras mundiales.
Schroeder fue obligado a solicitar el voto de confianza cuando
los miembros de su gobierno de coalición pertenecientes
al Partido Verde amenazaron con votar en contra del despliegue
militar.
Aunque el Partido Verde apoyó en principio la participación
de Alemania en la coalición antiterrorista impulsada
por Estados Unidos, blandió en esta ocasión
sus principios pacifistas para rechazar el envío de
tropas a un escenario de guerra.
Schroeder puso en juego su propio cargo al afirmar que un
pronunciamiento contrario al envío de tropas, significaría
un pronunciamiento contra su condición de jefe de gobierno.
El voto negativo de disidentes de las propias filas oficialistas
impidió en agosto sumar tropas alemanas a las operaciones
de paz que la Organización del Tratado del Atlántico
Norte (OTAN) realiza en Macedonia.
Pero, dividiendo la voluntad de los verdes, Schroeder demostró
que aún es capaz de conducir a coalición.
El jefe del gobierno busca un papel protagónico de
Alemania en el escenario mundial, con el fin de romper el
corsé que desde el fin de la segunda guerra mundial
le ha impedido participar en operaciones en el exterior.
Al contrario que otros estados que integran la OTAN, como
Gran Bretaña y Francia, y que han respaldado la coalición
militar y política construida por Estados Unidos tras
los atentados del 11 de septiembre, la constitución
alemana exige la aprobación parlamentaria de cualquier
envío de tropas.
Este factor obliga a una continua revisión política
del papel del país dentro de la OTAN.
Antes del voto de confianza, el líder del Partido
Social Demócrata (SPD), Peter Struck, dijo que si Schreoder
no lograba el voto, "sólo había una solución
posible, nuevas elecciones".
El gobernante SPD está primero en las encuestas, mientras
que la opositora Unión Demócrata Cristiana está
dividida ante varias cuestiones.
Analistas dijeron que Schroeder no lamentaría tener
que ir a las urnas antes de lo previsto, lo cual facilitó
su decisión de apostar al voto de confianza por el
envío de soldados a Afganistán.
El perdedor de este viernes es el Partido Verde. Aunque finalmente,
la mayoría de sus legisladores respaldaron a Schroeder,
y sólo cuatro votaron en contra, el partido queda mal
parado ante sus partidarios pacifistas y la crisis puede estallar
en una conferencia prevista para la semana próxima
en Rostock.
El ministro de Relaciones Exteriores Joschka Fischer, líder
del Partido Verde, quien respaldó desde el comienzo
a Schroeder, insistió en que la participación
militar responde a una "política preventiva"
, para evitar "una espiral sangrienta" de muerte
y destrucción.
El verde Ludiger Volmer dijo antes de la votación
que "sería realmente trágico que la coalición
se derrumbara por una contribución militar que podría
no concretarse nunca".
Pero Guido Westerwelle, del Partido Liberal Demócrata,
señaló que los verdes "ya no podrán
mantener la moral en alto" en asuntos de política
exterior, al olvidar sus principios ante la amenaza de quedar
fuera del gobierno.
Michael Glos, de la Unión Social Cristiana, dijo "no
fueron los verdes los que derrotaron a Talibán en Afganistán".
Analistas destacaron que los verdes votaron con el gobierno
sólo por razones tácticas, para evitar el fin
de su participación en la coalición gobernante.
El problema es que las bases del partido aún se oponen
a la movilización de soldados.
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