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NACIONES UNIDAS, 17 nov (IPS) La Organización de las
Naciones Unidas (ONU) reanudó el envío de alimentos
a Afganistán, pese a los temores de que minas antipersonal
y bombas de dispersión abandonadas en ese país
dificulten las operaciones humanitarias.
El Programa Mundial de Alimentación (PMA), pese a
los numerosos obstáculos, envió con éxito
la ayuda alimentaria mensual de 52.000 toneladas, suficiente
para alimentar a seis millones de víctimas de la guerra,
dijo el viernes la presidenta de esa agencia de la ONU, Catherine
Bertini.
Sin embargo, la distribución de esos alimentos por
parte del PMA y de organizaciones no gubernamentales podría
dificultarse por problemas de seguridad, advirtió.
"Apenas las condiciones de seguridad se estabilicen
lo suficiente como para que los trabajadores continúen,
el PMA aprovechará para enviar la mayor cantidad de
alimentos posible", añadió Bertini.
Los problemas más importantes que afrontan las organizaciones
humanitarias son los cambiantes frentes de batalla y los cientos
de miles de minas antipersonal activadas que se encuentran
desparramadas por todo el territorio de Afganistán.
El mundo "sigue muy preocupado" por la estela de
miles de explosivos dejada por el movimiento islámico
Talibán en su retirada de las principales ciudades
de ese país, ante el avance de la Alianza del Norte,
comentó el portavoz de la ONU, Freed Eckhard.
El Centro de Acción de Naciones Unidas contra las
Minas Antipersonal considera que la situación en la
oriental ciudad de Herat es la más preocupante.
Autoridades de la ONU en Islamabad confirmaron que tres civiles
murieron y otros tres resultaron heridos, entre ellos dos
niños, al manipular bombas de dispersión en
las localidades de Eshaq Sulaiman Zai y Shakar Qala.
Funcionarios del programa del foro mundial para desactivar
minas dijeron a periodistas la semana pasada que los países
que forman parte de la coalición contra el terrorismo
están dando información sobre dónde pueden
localizarse los explosivos sin detonar.
Materiales y vehículos de la Agencia de Destrucción
de Minas Antipersonales para Afganistán, dependiente
de la ONU, fueron destruidos durante un fuerte bombardeo estadounidense
sobre la meridional ciudad afgana de Kandahar.
Seis ómnibus, cinco camiones y equipos valorados en
más de 300.000 dólares sufrieron daños
irreparables.
Cerca de 5.000 bombas de dispersión activadas y altamente
sensibles podrían estar abandonadas en zonas de Afganistán
que fueron blanco de ataques estadounidenses, dijo el viernes
Mark Hiznay, de la organización internacional Human
Rights Watch.
"Estas bombas sin explotar (dirigidas a instalaciones)
se convirtieron, de hecho, en minas antipersonal y en una
gran amenaza para todos los civiles ahora y en el futuro",
afirmó.
Hiznay sostuvo que Estados Unidos es quien tiene la principal
responsabilidad de limpiar el terreno, una vez que terminen
los bombardeos, y de brindar la información y los recursos
necesarios para que las operaciones humanitarias puedan llevarse
a cabo en forma segura.
La Organización del Tratado del Atlántico Norte,
que lideró los bombardeos contra la antigua Yugoslavia
en 1999, proveyó en su momento una base de datos sobre
la ubicación de todas las bombas de dispersión
que no explotaron.
Human Rights Watch dijo que la "inestable situación"
en Afganistán exige que Estados Unidos detenga de inmediato
el uso de bombas de dispersión.
La utilización de esos explosivos "es algo claramente
inapropiado, porque cualquier ventaja militar es minimizada
al compararla con los riesgos que implica para la población
civil", subrayó.
En tanto, Jean Ziegler, alto funcionario de derechos humanos
de la ONU, criticó la semana pasada la decisión
de Washington de lanzar en forma paralela bombas de dispersión
y paquetes de alimentos.
Los alimentos fueron lanzados en paquetes aerodinámicos
de color amarillo, igual que las bombas de dispersión.
Ziegler también subrayó el gran riesgo que
significaba lanzar alimentos en campos minados.
El Departamento de Estado estadounidense, ante las quejas
de la ONU y de las organizaciones de ayuda humanitaria, anunció
que cambiaría el color de los paquetes de alimentos
para evitar que los civiles afganos las confundan con bombas.
(FIN/IPS/tra- eng/td/aa/rp/hd/01)
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