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COLOMBO, 21 dic (IPS) La tregua de un mes declarada unilateralmente
por los rebeldes tamiles de Sri Lanka, cuya significación
fue reconocida por el nuevo gobierno, parece ser la oportunidad
para revivir el proceso de paz.
La tregua anunciada el miércoles por los Tigres de
Liberación de la Patria Tamil, que luchan desde 1983
por la independencia del norte y este de la isla, comenzaría
a partir del 24 y fue muy bien recibida por el gobernante
Partido Nacional Unido (UNP).
"Consideramos el anuncio de los Tigres un gesto de buena
voluntad y responderemos a la tregua en unos pocos días",
declaró el canciller Tyronne Fernando, citado el jueves
por el diario estatal Daily News.
El primer ministro Ranil Wickremasinghe discutió extensamente
el miércoles con los miembros de su gabinete el ofrecimiento
de los rebeldes.
Analistas políticos manifestaron esperanza en un progreso
significativo del proceso de paz, a la vista de los gestos
conciliadores de las partes.
"Las dos partes parecen sinceras", comentó
Patrick Amarasinghe, presidente de la Cámara Nacional
de Exportadores. Amarasinghe pertenece a un grupo de presión
para la reanudación de las conversaciones de paz.
Keethish Loganathan, miembro del Centro de Políticas
Alternativas, un gabinete de estrategia, señaló
que esta vez los rebeldes no exigieron que el gobierno levantara
su proscripción del grupo Tigres de Tamil, como hasta
ahora.
"Si bien los Tigres reclamaron el levantamiento del
embargo económico en las áreas controladas por
los rebeldes en el norte, no mencionaron el levantamiento
de la proscripción de su movimiento, lo cual es una
muy buena señal", dijo a IPS.
Los Tigres declararon un "cese unilateral de hostilidades"
durante las fiestas de diciembre "para facilitar y promover
iniciativas relacionadas con el proceso de paz".
Los insurgentes expresaron su esperanza en que el gobierno
responda cesando también las hostilidades y tome "medidas
inmediatas para levantar el embargo económico y otras
restricciones".
En tal caso, dice la declaración, los rebeldes considerarían
una extensión de la tregua.
El año pasado, los Tigres también habían
convocado a una tregua de Navidad y la extendieron por cuatro
meses, pero el gobierno de aquel entonces, encabezado por
la Alianza del Pueblo, rechazó la oferta y anunció
que sólo la aceptaría si los rebeldes depusieran
sus armas y renunciaran a sus demandas de separación.
El último gesto de los insurgentes fue una rama de
olivo para el UNP, que desplazó a la Alianza del Pueblo
en las elecciones parlamentarias del 5 de este mes con apoyo
en una plataforma de pacificación y reactivación
de la estancada economía.
Wickremasinghe, líder del UNP, dijo durante la campaña
electoral que su partido estaba dispuesto a reanudar de modo
incondicional el diálogo con los rebeldes, para poner
fin a un conflicto que ya ha costado más de 60.000
vidas.
Los Tigres manifestaron en su declaración que se sintieron
estimulados por "el mandato colectivo de paz y armonía
étnica otorgado al UNP por los electores cingaleses
y tamiles".
Los líderes rebeldes decidieron entonces declarar
un cese del fuego durante las fiestas de Navidad, año
nuevo y "Thai Pongal" (fiesta hindú de la
cosecha) como gesto de buena voluntad, agregaron.
Los analistas esperan que el gobierno anuncie un cese del
fuego este fin de semana y luego levante las restricciones
sobre alimentos, fármacos y otros artículos
en las zonas rebeldes, para reanudar el diálogo de
paz dentro de los próximos tres meses.
Wickremasinghe y su canciller viajarán a India este
sábado para reunirse con el primer ministro Atal Bihari
Vajpayee y otros altos funcionarios e informarles sobre los
planes de paz del gobierno del UNP.
En 1987, India envió tropas a Sri Lanka para hacer
aplicar un tratado de paz del cual era garante. Pero los acuerdos
de ese año no lograron pacificar el país y la
presencia militar india, lejos de garantizar la paz, se convirtió
en un foco de irritación y causa de nuevos enfrentamientos.
Debido al rechazo de los rebeldes tamiles a la intervención
de India, Colombo invitó a Noruega en 1999 como facilitador
del proceso de paz.
Loganathan prevé que el proceso se dividirá
en dos etapas: negociaciones sobre seguridad y cuestiones
humanitarias, y arreglos políticos.
"La primera fase podría empezar muy pronto con
la mediación de Noruega o cara a cara entre el gobierno
y los rebeldes", dijo. (FIN/IPS/tra-en/fs/ral/mlm/ip/01)
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