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BRUSELAS, 21 dic (IPS) Las áreas de Afganistán
controladas por jefes militares empeñados en actividades
criminales no recibirán ayuda para la reconstrucción
y el desarrollo, advirtieron los principales donantes.
"Nuestro mensaje es claro: los esfuerzos de reconstrucción
de la comunidad internacional sólo se destinarán
a aquellas partes de Afganistán donde las autoridades
locales provean seguridad y estabilidad", aclaró
Poul Nielson, comisario de Desarrollo y Ayuda Humanitaria
de la Unión Europea (UE).
Nielson habló el jueves en la inauguración
de una conferencia de donantes de dos días encabezada
por la UE, Japón, Arabia Saudita y Estados Unidos.
La conferencia discutió la coordinación de
la gran cantidad de recursos necesarios para respaldar al
gobierno interino de Afganistán, que asume este sábado,
y reconstruir a ese país devastado por más de
dos décadas de guerra y por la sequía.
Los bombardeos lanzados por Estados Unidos el 7 de octubre
en el marco de su guerra contra el terrorismo convirtieron
en ruinas la ya escasa y deteriorada infraestructura afgana.
"Afganistán es y seguirá siendo por algún
tiempo una zona de guerra. Los caminos entre Kabul (la capital)
y las principales ciudades provinciales todavía no
se consideran seguros", previno Nielson.
"Esta inseguridad se debe al efecto combinado de la
rivalidad interétnica, el bandolerismo, bombas y minas
sin explotar, pero también y más preocupante,
a la actitud de los señores de la guerra, que continúan
bloqueando o saqueando los convoyes de ayuda humanitaria",
agregó.
Esos comandantes militares tienen en general un "feudo"
donde sus hombres roban, saquean, secuestran, violan y obligan
a los viajeros a pagarles "impuestos".
Millones de afganos dependen de la ayuda internacional para
su supervivencia. Por esa razón, los donantes deben
permanecer alertas y seguir promoviendo el proceso de paz
con comprensión y firmeza en medidas iguales, dijo
Nielson.
"Con respecto a los señores de la guerra, creo
que la comunidad internacional y el régimen afgano
deben asociarlos con los 'dividendos de la paz', para asegurarse
su plena cooperación", dijo.
"Todo lo que planeemos y decidamos debe ser en sociedad
real con el gobierno emergente. La construcción del
gobierno es tan importante como la construcción de
puentes. Los donantes deben tener disciplina", exhortó
el comisario europeo.
Por su parte, Andrew Natsios, administrador de la Agencia
Estadounidense para el Desarrollo Internacional, advirtió
también a los señores de la guerra que la reconstrucción
sólo tendrá lugar a cambio de la estabilidad
y la seguridad.
"Nuestro mensaje político a los distintos grupos
étnicos y líderes afganos es que no podremos
ayudarles si comienza una nueva guerra civil", declaró.
Delegados de casi 100 países, organismos internacionales
y organizaciones no gubernamentales (ONG) estudian en la conferencia
los fondos disponibles y tratan de identificar las necesidades
más urgentes, pero no realizarán compromisos
financieros en gran escala.
Esos compromisos se realizarán en una conferencia
a celebrarse en Tokio el 21 y 22 de enero.
Nielson previno que sólo se debe trabajar con socios
"comprobados" entre los cientos de ONG que comenzarán
a actuar en Afganistán.
"A medida que retorne la paz, numerosas organizaciones
humanitarias llegarán a Afganistán, pero no
todas tendrán el mismo grado de profesionalismo y competencia
que las ya activas", advirtió.
El comisario europeo de Asuntos Exteriores, Chris Patten,
dijo que el saqueo de convoyes humanitarios por los señores
de la guerra es una de las amenazas más preocupantes
para los donantes.
"La operación militar contra el terrorismo está
cerca de cumplir su objetivo de erradicar a la red Al Qaeda"
del saudí Osama bin Laden, acusada de planificar y
perpetrar los atentados del 11 de septiembre en Nueva York
y Washington, observó Patten.
"Pero debemos ganar la paz, y esa será una tarea
dantesca", porque se trata de "un estado sin instituciones,
con su infraestructura en ruinas y sus mejores cerebros exiliados",
dijo a la conferencia.
El jueves se aprobaron dos pequeñas donaciones, una
de 2,25 millones de dólares de la Unión Europea
y otra un millón de dólares de Estados Unidos,
para la autoridad interina que asume este sábado.
Mientras, una comisión especial identificará
las áreas que precisan ayuda con más urgencia,
en especial para ayudar a los afganos a enfrentar la continua
sequía y prepararse para el invierno.
La Comisión Europea estimó que se precisarán
más de 2.000 millones de dólares anuales durante
los próximos cinco años para reconstruir las
ciudades, los sistemas de transporte, el sector agrícola
y las instituciones públicas, y para remover de cinco
a 10 millones de minas que yacen bajo la tierra y matan o
mutilan a 10 personas por día. (FIN/IPS/tra-en/bk/mn/mlm/ip-dv/01)
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