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BONN, 24 nov (IPS) La Organización de las Naciones
Unidas (ONU) debe asumir "firme" protagonismo en
la imposición de la ley y la conformación de
un gobierno provisorio en Afganistán, afirmaron organizaciones
no gubernamentales (ONG) europeas.
"Un firme papel de la ONU es vital para que todos los
afganos, y no sólo las facciones armadas, puedan tomar
parte en la planificación de su futuro", sostuvo
en un comunicado de la organización humanitaria Oxfam
Internacional, con sede en Gran Bretaña.
"Se requiere una fuerza de seguridad autorizada por
la ONU, pero también que (el foro mundial) asegure
una administración inmediata hasta que la voluntad
de todos los afganos pueda ser atendida", afirmó.
La alemana Fundación Friedrich Ebert sostuvo a su
vez que "sólo un amplio mandato de la ONU y un
compromiso internacional de largo plazo podrán lograr
una solución política estable para Afganistán".
El foro mundial debería asumir en forma temporal las
funciones de gobierno y apoyar estructuras administrativas
en desarrollo, como lo hizo en Timor Oriental, opinó
la autora del informe, Almut Wieland-Karimi.
"La ONU podría colaborar en la redacción
de una Constitución, con base en el texto constitucional
de 1964, y ayudar a la preparación de elecciones",
señaló.
Estaba previsto iniciar este lunes en la localidad alemana
de Petersberg, cercana a Bonn, una conferencia de diversas
facciones afganas para resolver la creación de un gobierno
interino en Afganistán, pero el comienzo fue pospuesto
un día para "dar tiempo a los participantes",
indicaron funcionarios de la ONU.
Afganistán permanece sin gobierno desde hace 15 días,
tras el repliegue del movimiento Talibán y el avance
de la Alianza del Norte, que controla Kabul y gran parte del
territorio.
Diversas facciones armadas dominan algunas aldeas y caminos,
y un número no determinado de comandos especiales de
Estados Unidos y Gran Bretaña también se encuentran
en el país, que fue bombardeado por Washington y sus
aliados durante más de 45 días.
Esta semana, grupos armados detuvieron cargamentos de ayuda
alimentaria que se dirigían desde Kabul a la región
central de Bamyan, y les exigieron en forma ilegal dinero
para dejarlos proseguir, aseguró Oxfam.
La violencia, la intimidación y los obstáculos
al flujo de asistencia humanitaria se agravarán si
la comunidad internacional no demuestra que puede restaurar
la ley y facilitar la transición a un gobierno representativo,
opinó.
Oxfam, presente en territorio afgano desde 1989, distribuye
alimentos, agua potable, atención sanitaria y psicológica
a la población desplazada por la guerra, y también
colabora con el desarrollo rural y la defensa de los derechos
de las mujeres.
Los participantes en el foro de Bonn y otros grupos afganos
deberían organizar tareas de reconstrucción
y coordinar la recepción y distribución de ayuda
internacional, opinó la ONG.
Wieland-Karimi abogó por la participación de
"sectores democráticos" en las negociaciones,
dominadas hasta ahora por la Alianza del Norte y el ex rey
Zahir Sha, derrocado en 1973.
Es muy importante hacer saber a la población afgana
que la solución política no depende en forma
exclusiva del rey o de las facciones beligerantes, sino también
de su necesaria y oportuna participación, enfatizó
en su informe.
"El respaldo correcto a estructuras administrativas
locales y fuerzas civiles, así como la creación
de programas comunitarios, serían un punto de partida
esencial", sostuvo.
"Alemania goza de buena reputación en Afganistán
y cuenta con la confianza de todos los sectores sociales",
pues no "carga con el desprestigio de un pasado colonial
en la región", apuntó.
En los años 70 y 80, Alemania mantuvo estrechas relaciones
con Afganistán e impulsó planes de desarrollo
en la meridional provincia de Patkia.
Varios programas universitarios habilitaron el intercambio
científico, y hasta hoy ONG alemanas respaldan pequeños
proyectos de desarrollo en Afganistán.
"Alemania podría adoptar una posición
importante, como mediadora entre intereses contrapuestos",
sugirió Wieland-Karimi.
La contribución alemana debería orientarse
a respaldar el movimiento democrático dentro de Afganistán
y en el exterior, entre la población exiliada, en el
marco de un proceso de consultas internacionales, explicó.
También sugierió la repatriación de
más de 80.000 afganos exiliados en Alemania, en su
mayoría con niveles importantes de educación,
que podrían ayudar mucho a la reconstrucción
de su país, con el respaldo de la gubernamental Agencia
Alemana de Cooperación Técnica (GTZ), añadió.
El gobierno alemán ha destinado 80 millones de dólares
a tareas de recuperación de Afganistán, y encargó
al GTZ el diseño de programas en la materia. (FIN/IPS/tra-eng/wk/raj/dc/mp/ip/01)
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