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BONN, 27 nov (IPS) Con moderado optimismo se puso en marcha
este martes en Alemania la conferencia de 30 representantes
de cuatro facciones de Afganistán que, con el auspicio
de la ONU, deberán acordar la conformación de
un gobierno provisorio.
Las conversaciones, en la localidad de Petersberg, próxima
a la occidental ciudad de Bonn, también se concentran
en la creación de una fuerza internacional para mantener
la seguridad interna. Los delegados representan a cuatro facciones
afganas.
Se trata de la Alianza del Norte, que ha avanzado hacia el
oeste y el sur, para controlar buena parte de Afganistán,
el Grupo de Roma, del ex rey Zahir Sha, depuesto en 1973,
el Grupo de Chipre, de intelectuales exiliados respaldados
por Irán, y al Frente Nacional Islámico, fundado
en la ciudad pakistaní de Peshawar por el líder
pashtun Pir Sayed Gailani.
La conferencia fue inaugurada por el ministro de Asuntos
Exteriores de Alemania, Joschka Fischer, y los delegados,
reunidos a puertas cerradas aceptaron el contenido de la agenda
propuesta.
También dijeron que esperan lograr acuerdo en tres
o cinco días, según informó a la prensa
Ahmad Fawzi, portavoz del representante especial de la ONU
(Organización de Naciones Unidas) para Afganistán,
Lakhdar Brahimi.
La agenda comprende la conformación de un gobierno
interino y de un consejo provisorio por un plazo de tres a
seis meses, que tendrán el cometido de organizar una
loya jirga (gran asamblea tradicional) para la próxima
primavera boreal.
A su vez, la asamblea deberá aprobar la creación
de un gobierno de transición y de un tribunal supremo,
que estarían en funciones por un plazo máximo
de dos años.
Este proceso debería concluir con la redacción
de un texto constitucional, que será refrendado por
una loya jirga final.
"La historia recordará este día como el
inicio de una nueva era para Afganistán", señaló
el secretario general de la ONU (Organización de las
Naciones Unidas), Kofi Annan, en un mensaje leído por
Brahimi.
Annan instó a los delegados a "demostrar liderazgo
y un valor sin precedentes" y a "poner en primer
lugar los intereses de vuestro pueblo, sobre cualquier otra
consideración. Sólo así este proceso,
este intento de quebrar el círculo de miseria, abandono,
conflicto y violencia, tendrá posibilidad de éxito".
La comunidad internacional está lista para asistir
a Afganistán en la monumental tarea de recuperación
y reconstrucción. "Para lograrlo, es esencial
que un gobierno afgano guíe este proceso para beneficio
del pueblo", agregó el secretario general, que
utilizó un lenguaje directo.
La responsabilidad esencial del nuevo gobierno será
respetar y asegurar los derechos humanos de todos los ciudadanos,
hombres, mujeres, niños y niñas, sostuvo Annan.
Por lo tanto, será necesario asegurar la plena participación
de grupos antes excluidos, en especial las mujeres, señaló,
en respuesta a presiones de organizaciones de mujeres dentro
y fuera de Afganistán.
La ministra de Cooperación Económica de Alemania,
Heidemarie Wieczored-Zeul, y sus pares de Gran Bretaña,
Holanda y Noruega, se sumaron la semana pasada a la exhortación
a la ONU para asegurar la participación femenina en
un futuro gobierno afgano.
El movimiento fundamentalista Talibán, a punto de
caer ante el avance de la Alianza del Norte y de grupos tribales
levantados en armas y del continuo bombardeo estadounidense,
prohibió la participación de las mujeres en
todas las áreas de la vida pública desde su
llegada al poder en 1996.
La única mujer que integra la representación
de 12 miembros de la Alianza del Norte en las conversaciones
auspiciadas por la ONU es Amena Afzali, del grupo étnico
tayiko y exiliada en Irán.
El delegado jefe de la Alianza del Norte, el ministro del
Interior Yunus Qanooni, aseguró a los participantes
en la conferencia de Bonn que su coalición no pretende
imponer su hegemonía, aunque esté ganando la
guerra contra los Talibán con el respaldo de las fuerzas
conducidas por Estados Unidos.
El Grupo de Roma cuenta con nueve representantes del ex rey
Zahir, que vive en Italia desde 1973. Dos son mujeres.
El Grupo Peshawar está integrado por tres delegados
de la etnia patán (pashtún), mayoritaria en
Afganistán. Toma el nombre de la ciudad paquistaní
donde se reunió en octubre.
Los integrantes del Grupo de Chipre también son tres,
y presentan el punto de vista de académicos y profesores
afganos en el exilio.
El ministro del Interior Qanooni coincidió con las
propuestas de Annan y el ministro de Relaciones Exteriores
de Alemania, Fischer.
Al comienzo de la reunión, Fischer urgió a
los participantes "a forjar un verdadero compromiso histórico
que presente un mejor futuro para su devastado país
y su pueblo". "La responsbilidad es suya. Nadie
puede quitárosla y nadie quiere hacerlo", acotó.
Estados Unidos, Rusia y países vecinos de Afganistán
como Pakistán e Irán no integran la mesa de
negociaciones. Pero ejercen presión desde los pasillos.
Fischer prometió ayuda para reconstruir el país.
Afganistán, está cubierto de escombros, asolado
por la guerra, el desorden, la pobreza y la sequía
y sembrado de minas antipersona y antitanques. Según
estadísticas, cada segundo muere en el país
un niño menor de cinco años.
Alemania destinó unos 80 millones de dólares
para la reconstrucción de Afganistán, y organiza
una reunión a celebrarse el 5 y 6 de diciembre en Berlín,
en la que países donantes discutirán la mejor
forma de aumentar la asistencia humanitaria.
Una segunda conferencia para la reconstrucción de
Afganistán se realizará en enero en Tokio.
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